América Latina y China: el lado verde

El primer ministro chino, Li Keqiang, indicó en el Informe sobre la Labor del Gobierno de este año que "debemos actuar para construir una hermosa China de cielos azules, verdes tierras y aguas cristalinas".

Mientras China propuso el objetivo de la construcción de una hermosa China, algunos países latinoamericanos también han subrayado la importancia de la protección del medio ambiente por parte del gobierno.

China y América Latina afrontan similares retos ecológicos y los dos lados deben extraer respectivamente las esencias de los pensamientos ecológicos antiguos y aprovecharlas en la protección ambiental de la sociedad moderna, mientras estudian las estrategias e ideas contemporáneas al respecto, según los expertos.

De acuerdo con el profesor Li Xiaoxi, también director honorario del Instituto de Administración de Recursos y Economía de la Universidad Pedagógica de Beijing, el concepto de desarrollo de "aguas claras y montañas de frondosa vegetación son tan valiosas como el oro y la plata", propuesto por el presidente chino, Xi Jinping, se puede entender y admirar por los países latinoamericanos, ya que es la creencia compartida para las dos partes.

La civilización de los antiguos indios antes de 1492 constituyen las raíces de la civilización latinoamericana. Por aquel entonces, existían tres civilizaciones en el continente latinoamericano: la civilización maya, la azteca y la inca, que creían que la naturaleza crea todo y abogaban por un pensamiento ecológico de la convivencia del ser humano con la naturaleza, lo que coincide con el concepto de "la armonía entre el cielo y el ser humano" en la filosofía antigua de China.

Mientras el objetivo de la construcción de una hermosa China se desarrolla en el país asiático, algunos países latinoamericanos también incluyen la protección ambiental en sus nuevos programas del gobierno. Bolivia y Ecuador incluyeron el concepto de "vivir bien" en sus políticas nacionales y propusieron un modelo de desarrollo armónico del hombre con la naturaleza y la sociedad.

Durante los últimos años, China ha iniciado una batalla para luchar contra la contaminación del aire, mientras impulsa el control de la contaminación del agua y suelo, fortalece la protección y la restauración de sistema ecológico, con lo que el país asiático ha logrado un éxito importante en la protección ambiental.

Después de la Conferencia Mundial de Cambio Climático celebrada en París, China continúa desempeñando un papel según sus propias condiciones nacionales, mientras participa activamente en la construcción y la reforma del sistema de gobernanza global y ofrece la sabiduría y la fuerza chinas con el fin de construir una comunidad de destino, así como un mundo hermoso y limpio.

El ministro del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, señaló a la prensa tras la II Reunión Ministerial del Foro China-CELAC, celebrada en enero en la capital de Chile, Santiago, que China desea apoyar a los países de América Latina y los países pequeños y medianos del Caribe para que eleven la capacidad de abordar el cambio climático.

En opinión de Li Xiaoxi, mientras China cuenta con muchas ideas avanzadas para estudiar para América Latina, América Latina también tiene muchos buenos métodos que le interesan a China.

"Brasil mencionó la protección ambiental en un capítulo de la nueva Constitución de 1988 y tipificó el crimen de sabotear la naturaleza, poco conocido en el mundo. El país genera electricidad utilizando principalmente recursos renovables y un 90 por ciento de la electricidad del país se produce con fuentes limpias. Además, Brasil es el primer país del mundo que utiliza vehículos impulsados por etanol extraído de la caña de azúcar", dijo el experto.

"Es necesario fortalecer la confianza y los intercambios ecológicos entre China y América Latina", indicó Li.

En cuanto a las relaciones de protección ambiental con el comercio y la inversión, el profesor chino mencionó dos conceptos: "la protección ambiental de interacción" y "la protección ambiental de autodisciplina".

Li afirmó que "la protección ambiental de interacción" significa que las empresas chinas deben consultar con sus socios los criterios de protección ambiental y las responsabilidades respectivas en los países anfitriones cuando inviertan en el extranjero. Entre tanto, deben conocer bien y utilizar los estándares internacionales de protección ambiental para llevar a cabo la cooperación, atrayendo a los órganos internacionales para que participen en la construcción de la Franja y la Ruta y uniendo la Iniciativa de la Franja y la Ruta con las cooperaciones regionales relacionadas".

La protección ambiental de autodisciplina significa que el gobierno chino y las empresas chinas deben contar con sus propias ideas y estándares respecto a la protección ambiental, así como la preparación del personal, dinero y artículos, y hacer sus propios esfuerzos para cumplir los acuerdos de protección ambiental en cualquier momento, según el experto chino.

"El fomento de la construcción ecológica entre China y América Latina no sólo beneficiará a los pueblos de ambos lados, sino que también facilitará el desarrollo sostenible de 'la Aldea Global', afirmó Li.

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