Inversionistas chinos y europeos buscan comprar vino chileno

Desde hace más de un año que inversionistas chinos y europeos iniciaron acercamientos con empresarios chilenos por posibles fusiones y compras.

Sin buscar demasiado, este lunes se conoció sobre la adquisición de viñedos del grupo Bethia a manos del gigante chino Yantai Changyu Pioneer Wine.

Este proceso se está acelerando debido a diversas razones, como el cambio climático, que está afectando el aprovisionamiento de vinos en países como Francia y España, además del aumento del consumo en China.

En el caso del cambio climático, es posible que se lleguen a perder producciones completas este año y el próximo en ciertos sectores del mundo, debido a las alteraciones cliáticas que se están experimentando y es probable que diversas zonas productivas de Europa dejen de obtener la calidad que antes se lograba o, en su máximo extremo, se perderán marcas de vinos debido a la ausencia de uva que mantenga la calidad.

Esto hará subir el precio del vino francés y si Chile logra generar valor, también podrá subir sus precios. Pero dependerá de los exportadores de vino que se logre generar una alianza que vaya más allá de la venta a granel, tratando de generar alianzas a corto y mediano plazo que generen nuevas marcas y calidades de vinos.

Las últimas dos temporadas europeas se han visto afectadas por heladas, y cuando ocurra una tercera, será preocupante. Quienes tienen contratos internacionales tendrán que sacar el vino de algún lado y están pensando en Chile porque tiene mucha mayor variedad.

Eso significa que llegó el momento para que el país “se crea el cuento” e inicie un liderazgo diferente al de ingresar al mercado por los vinos económicos, para luego escalar en las calidades altas.

Desde hace varios años trabajo para acercar a europeos y chinos con empresarios chilenos para explorar negocios bilaterales para atraer inversión hacia Chile, a través de gestiones directas.

Sabemos que hay interés y están sucediendo acercamientos interesantes.

En los últimos meses he presenciado un sobre interés de viñateros europeos, que han aumentado en 30% respecto de 2016. La mayoría busca cepas como el pinot noir, chardonnay y sauvignon blanc, que son la base de los espumantes, y su objetivo es producir variedades en alianza con viñas chilenas.

Si hablamos de estrategias de innovación vitivinícola, esta situación representa una oportunidad para que empresarios y capitales chilenos se acerquen a viñateros franceses y españoles para generar joint ventures formales para crear nuevas marcas de vinos franco-chilenas, o españolas-chilenas gracias al canal de distribución y comercialización que tienen los europeos.

Actualmente existen varias familias francesas que hacen vino en Chile como Lapostolle en Colchagua, y ejemplos más pequeños como Baptiste Cuvelier en el Valle del Maule, que está haciendo pequeñas producciones de vino chileno con el conocimiento y trayectoria de su familia de varias generaciones en la producción de vinos.

El mismo Baptiste Cuvelier estuvo hace algunos días en Francia y comentó que las heladas afectaron al azar ciertos territorios franceses, algunos están bien, pero otros quedaron con nada, perdieron mucho, y que es esperable un alza efecto en el precio debido a la escasez.

Esto demuestra que hay un nicho que Chile puede aprovechar, ya que hay lugares que prometen, especialmente en la región del Maule, terrenos donde no hay mucho riesgo de heladas y con potencial de largo plazo.

El gobierno también puede tener un rol: se debe generar una estrategia de alta especialización en la búsqueda de mercados de nichos entre inversionistas extranjeros y la lógica habla de hacerlo a través de ProChile e InvestChile, generando de esta forma una misión comercial para ir a explorar negocios considerando que ya existe interés en poder acercar posiciones entre franceses, españoles y chilenos, sin olvidar a los inversionistas chinos.

Por Max Morales, de Andes Wines

Empresa de marketing dedicada al vino

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