La agenda pendiente de EE.UU. y el Sudeste Asiático

El sudeste asiático es una región vasta, diversa y compleja, llena de tendencias conflictivas y perspectivas diferentes.

La importancia estratégica de la región hace imperativo que Estados Unidos se relacione con el sudeste asiático de manera confiable y consistente, especialmente ahora, dada la disminución de la influencia estadounidense en la región durante los últimos cuatro años.

El 2 de febrero, un grupo de trabajo del sudeste asiático reunido por The Asia Foundation publicó un informe respecto de los problemas urgentes en las relaciones entre EE. UU. y el sudeste asiático para 2021. El informe intenta identificar para la nueva administración y el Congreso de Biden los mayores desafíos y oportunidades para las relaciones estadounidenses con el sudeste asiático en los próximos 12 a 18 meses.

Los nueve miembros del Grupo de Trabajo son académicos, analistas y profesionales que trabajan para grupos de expertos, ONG, asociaciones empresariales y el sector privado.

Los miembros del Grupo de Trabajo ofrecieron su experiencia analítica y amplia experiencia en países del sudeste asiático. Examinaron los desafíos en las áreas de seguridad, comercio y economía, infraestructura y cambio climático, todo en el contexto de la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China y el impacto de Covid-19 en las perspectivas de la región.

El informe destaca la necesidad crítica de políticas comerciales y de seguridad coherentes para restaurar los intereses y la influencia de Estados Unidos en la región.

Estos son algunos de los principales hallazgos:

1. Estados Unidos debe reconocer el sudeste asiático y su organización regional, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), por su propia importancia y no solo como una pieza en el tablero de ajedrez entre Estados Unidos y China. La ASEAN está mostrando tensión, ya que las divisiones internas, particularmente sobre las relaciones con China, se están ampliando y la confianza en Estados Unidos es baja. Se requiere con urgencia una atención más centrada de los Estados Unidos. Una forma importante de señalar el regreso de un compromiso significativo de Estados Unidos es nombrar rápidamente a un nuevo embajador ante la ASEAN. Esto enviará un mensaje de apoyo a la ASEAN y demostrará el compromiso del presidente Biden con las instituciones multilaterales.

2. Los vínculos económicos entre Estados Unidos y la ASEAN son actualmente el elemento más débil de esta relación crítica. En conjunto, las naciones de la ASEAN tienen la tercera fuerza laboral más grande y la quinta economía más grande del mundo, con un PIB combinado de más de US $ 3,1 billones. La ASEAN es el cuarto mercado de exportación más grande de Estados Unidos y el principal destino de la inversión extranjera directa de Estados Unidos en Asia, un eslabón vital en las cadenas de valor de Estados Unidos y un destino comercial de creciente interés para las empresas estadounidenses. Estados Unidos debería forjar una nueva iniciativa para promover cadenas de suministro seguras y resistentes entre Estados Unidos y la ASEAN, y debería buscar la cooperación de la ASEAN en la reforma de la Organización Mundial del Comercio.

3. Los 400 millones de usuarios de Internet del sudeste asiático son "los usuarios de Internet móvil más comprometidos del mundo", según el informe e-Conomy SEA 2020 de Bain, Google y Temasek. Al igual que en Estados Unidos, la pandemia mundial de Covid-19 ha reforzado la importancia y ha acelerado la adopción de la tecnología digital en los países de la ASEAN. Estados Unidos debería negociar un acuerdo de comercio digital con los países de la ASEAN que estén preparados para firmar el modelo estadounidense, utilizando el acuerdo entre Estados Unidos y Japón como ejemplo.

La importancia estratégica de la región hace imperativo que Estados Unidos se relacione con el sudeste asiático de manera confiable y consistente, especialmente ahora, dada la disminución de la influencia estadounidense en la región durante los últimos cuatro años.

4. Las acciones de China han alterado el status quo en el Mar de China Meridional y la seguridad marítima regional en general, en un momento en que las dos alianzas formales de seguridad de Estados Unidos en el sudeste asiático, con Filipinas y Tailandia, están a la deriva. Para darle a Pekín un incentivo para que se comprometa con sus vecinos, Estados Unidos necesitará construir coaliciones más amplias para imponer costos a la asertividad de Pekín en el Mar de China Meridional y reformular las alianzas tradicionales de manera pertinente para un mundo del siglo XXI.

5. Las empresas estadounidenses han mostrado poca inclinación a alimentar el apetito de la ASEAN de 2 billones de dólares anuales por inversiones en infraestructura. No obstante, Estados Unidos debería considerar la posibilidad de utilizar los recursos gubernamentales existentes para apoyar proyectos destacados en energía, infraestructura de TIC y otros sectores en los que tiene una ventaja comparativa.

6. El sudeste asiático es una de las regiones más vulnerables del mundo al cambio climático y una fuente creciente de gases de efecto invernadero. Estados Unidos debe centrar su atención en el cambio climático como la amenaza geoestratégica definitoria en el Indo-Pacífico y trabajar en estrecha colaboración con las naciones del sudeste asiático para ayudar a mitigar el daño.

El desafío central para Estados Unidos será abordar eficazmente estos problemas en un entorno en el que las viejas relaciones se han visto tensas y los recursos se han visto limitados por los costos económicos de la pandemia. La política de Estados Unidos hacia el sudeste asiático no debería centrarse exclusivamente en cómo contener a China, sino en cómo Estados Unidos puede trabajar de manera eficaz y multilateral con las naciones del sudeste asiático para abordar estos problemas urgentes, a través de la ASEAN cuando sea posible y bilateralmente cuando sea necesario.


John J. Brandon es director senior de los programas de relaciones internacionales de The Asia Foundation, en Washington, D.C.

Esta columna se reproduce con la fundación gentil permiso de Asia Foundation.

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