Paraguay: Repensando las relaciones con China

La pandemia causada por el COVID-19, no fue más que otra ocasión para sacar al tapete la incómoda cuestión de la alianza entre Paraguay y Taiwán.

Con Paraguay apremiado por el aumento de contagios y la escasez de vacunas, el costo de oportunidad de no negociar con la República Popular de China se hizo más latente.

Esta situación viene a sumarse al reclamo de loa productores paraguayos sobre la pérdida de las ganancias que hubieran obtenido a través del intercambio comercial con China. En contrapartida, los productores locales deben contentarse con mercados alternativos, al no tener acceso al mayor consumidor de materias primas del mundo.

La «histórica amistad» entre Paraguay y Taiwán se fundó en el anticomunismo.

De hecho, la primera conferencia de la Liga Anticomunista Mundial fue realizada en Taipéi en 1967 (Taiwan Today). Paraguay además compartía la forma de gobierno, dado que Taiwán ha sido por mucho tiempo una dictadura militar y recién en 1996 celebró su primera elección presidencial libre y directa.

Está claro que, el anticomunismo, al día de hoy es un concepto anacrónico para fundamentar una alianza.

En la actualidad se resaltan valores democráticos occidentales como baluarte de afinidad. Empero, aun cuando se erija como una democracia, la diplomacia taiwanesa es más pragmática, tal como lo demuestra el auxilio prestado a un régimen  autoritario como el de Nicaragua (Reuters, 2019).

De tal manera que, quiérase o no, lo que actualmente rige las relaciones de los países es, en mayor medida, el comercio internacional. Y desde luego, el intercambio comercial del siglo XXI en un contexto de globalización económica, ya no es el mismo que durante la Guerra Fría y, además, China es un país plenamente integrado e interconectado, producto de la globalización y el desacoplamiento de las cadenas de valor.

Aunque los beneficios creados por la inversión y el comercio en una economía son enormes, el hecho de que distribuyen de manera difusa sobre un mayor número de individuos lo vuelve difícil de percibir.

Esa limitación evita advertir cuando nos previenen de obtener un beneficio mayor o de identificar las razones cuando disminuyen.

Por otra parte, las intervenciones focalizadas con suficiente atención mediática, provocan una percepción de ganancia que excede el impacto otorgado por la narrativa gubernamental paraguaya.

Por ejemplo, en el 2014, mucha publicidad hubo en el anuncio de una donación por parte de Taiwán de U$71 millones para construcción (Ultima Hora, 2014).

Cuatro años después volvió a anunciarse otra donación de U$3,9 millones de dólares para el mismo fin (La Nación, 2018) y luego, en junio de este año, otra de U$4,4 millones de dólares (Agencia IP, 2019). Cuando en realidad, las dos últimas corresponden a desembolsos del primer monto.

Situaciones como estas son constantes y contribuyen a magnificar la cooperación taiwanesa. La pandemia de COVID-19 no fue la excepción, y no se iba a perder la oportunidad para publicitar hasta la última mascarilla donada.

En 2019, afectados por las sanciones rusas y el impacto del conflicto comercial chino-estadounidense, productores cárnicos y de oleaginosas de Paraguay, presionaron para establecer relaciones con China (Revista Plus, 2019; Capeco, 2019).

Taiwán respondió prometiendo elevar la inversión en el país a U$150 millones de dólares durante los próximos cinco años y liberando el cupo de exportación de carne.

Sin embargo, los productores no quedaron conformes (Ultima Hora, 2019). El apremio por las vacunas anti-COVID puso nuevamente en entredicho la incómoda relación, y es que los que llevan la punta en la campaña de vacunación en América Latina, se surten abundantemente de los inmunizantes producidos en China. La situación subió de tono cuando la Ministra de Relaciones Exteriores de Taiwán anunció que Taipéi no donaría vacunas que se habían anunciado previamente por sectores políticos afines y, para peor, los fondos taiwaneses no podrían ser utilizados para adquirir vacunas de China continental.

Sin embargo, la iniciativa promovida por partidos de izquierda de instar a la Presidencia para entablar conversaciones con Beijing encontró una muralla conservadora en el Senado paraguayo dos veces en menos de un año (El Independiente, 2020).

Pero las oportunidades perdidas van más allá de las vacunas, el estudio de los autores Long y Urdinez (2019) que tomó datos de la International Cooperation and Development Fund (ICDF), estimó que la ayuda taiwanesa a Paraguay promedió unos U$11 millones de dólares durante el periodo 2005-2014.

También expuso que los países que reconocen oficialmente a China reciben en promedio U$1299 millones de dólares al año entre IED, ayudas y préstamos, en oposición a los U$36 millones de dólares de aquellos que optan por Taiwán.

La iniciativa de la Franja y la Ruta (Belt and Road Initiative, BRI), que orienta la inversión extranjera directa (IED) hacia infraestructuras, desde el 2013, ha incorporado a países de la región como Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, entre otros, y ha inyectado a la región en el periodo 2016-2018, U$17.000 millones de dólares en promedio.

En lo que se refiere al comercio, Paraguay deja de ingresar alrededor del 30% del valor de sus exportaciones totales por no tener acceso al mayor consumidor de productos primarios, China. Solo en soja, el costo de oportunidad se ubica en torno a los U$600 millones de dólares y la carne paraguaya ingresa a China a través de Hong Kong, pero al coste de vender por un valor 25% menor.

En cambio, Taiwán apenas representa un 1,4% de las exportaciones (BCP, 2020). Dadas estas circunstancias, Paraguay se encuentra ante un conflicto de principios y de interés, un interés que afecta al desarrollo económico. Los aliados históricos no se han portado como se hubiera esperado ante un socio tan fiel como Paraguay.

Es esperable que, más temprano que tarde, el costo de oportunidad será tan grande, que hará más que necesaria una revisión de las relaciones para el bien de todo un país.

 

Referencias:

Agencia IP. (2019). Taiwán desembolsa US$ 4,4 millones para construcción de viviendas sociales. Agencia IP. Recuperado de https://www.ip.gov.py/ip/taiwan-realizo-desembolso-para-terminar-viviend...

Banco Central del Paraguay. (2021). Sistema de Información de Comercio Exterior. Recuperado de https://apps.bcp.gov.py:8444/

Belt and Road Initiative. (s/f). Belt and Road Initiative. Recuperado de https://www.beltroad-initiative.com/

Capeco. (2019). EE. UU. desplaza a soja paraguaya en varios mercados. Urge habilitar China. Capeco. Recuperado de http://capeco.org.py/2019/09/27/ee-uu-desplaza-a-soja-paraguaya-en-vario...

El Independiente. (2021). Ceguera hacia Taiwán cuesta vidas, pero el Gobierno lo permite. El Independiente. Recuperado de https://independiente.com.py/ceguera-hacia-taiwan-cuesta-vidas-pero-el-g...

La Nación. (2018). Taiwán entrega US$ 3.920.000 para construir viviendas sociales. La Nación. Recuperado de https://www.lanacion.com.py/politica_edicion_impresa/2018/05/25/taiwan-e...

Long, T., & Urdínez, F. (2019). Status at the Margins: Why Paraguay Recognizes Taiwan and Shuns China. Foreign Policy Analysis. Recuperado de https://tomlongphd.files.wordpress.com/2019/11/fpa_taiwan-1.pdf

López, I. & Lee, Y. (2019). Loan of $100 million from Taiwan gives lifeline to Nicaragua’s Ortega. Reuters. Recuperado de https://www.reuters.com/article/us-nicaragua-protests-taiwan/loan-of-100...

Revista Plus. (2019). Ganaderos paraguayos piden al gobierno la apertura de relaciones con China. Revista Plus. Recuperado de https://www.revistaplus.com.py/2019/09/09/ganaderos-paraguayos-piden-al-...

Taiwan Today. (s/f). Freedom Fighters. Taiwan Today. Recuperado de https://taiwantoday.tw/news.php?post=6857&unit=4,8,8,29,31,32,32,45

Última Hora. (2014). Taiwán dona USD 71 millones para construir 4.500 casas. Última Hora. Recuperado de https://www.ultimahora.com/taiwan-dona-usd-71-millones-construir-4500-ca...

Última Hora. (2019). Empresarios no renuncian a enviar carne a China por el mejor precio. Última Hora. Recuperado de https://www.ultimahora.com/empresarios-no-renuncian-enviar-carne-china-e...

 

Rodrigo Ibarrola es Investigador y Columnista de Tereré Cómplice. Colaborador del Centro de Estudio y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP).

Esta columna es fruto de una colaboración entre Asia Link y la Red China y América Latina: Enfoques Multidisciplinarios (REDCAEM). www.chinayamericalatina.com 

 

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