¿Habrá una guerra comercial sino-australiana?

Lunes, 18/05/2020
Reuters

Las tensiones en tre China y Australia oparecen escalar, luego de que este domingo Australia instó a China a responder a sus solicitudes para discutir la reducción de las tensiones entre los dos socios comerciales. Esto, después de que Canberra solicitase una investigación internacional sobre los orígenes del nuevo coronavirus.

China, acusando a Australia de jugar "trucos bajos", ha suspendido recientemente las importaciones de carne de cuatro de los procesadores más grandes de la nación de Oceanía, y está considerando imponer elevados aranceles a las importaciones de cebada.

El ministro de Comercio de Australia, Simon Birmingham, solicitó discutir sobre los problemas comerciales con su homólogo chino, en una entrevista televisada ese día por la Australian Broadcasting Corp (ABC).

"Esa solicitud no se ha cumplido con una llamada atendida en esta etapa", dijo en el programa "Insiders" de ABC. "Estamos abiertos a tener esa discusión, incluso cuando hay temas difíciles de discutir".

Birmingham dijo que Australia se reservó sus derechos para presentar un caso contra China en la Organización Mundial del Comercio si Beijing llega a imponer los aranceles a la cebada australiana.

Las relaciones entre Canberra y Beijing se han tensado en medio de las acusaciones australianas de intromisión china en los asuntos internos y la preocupación por lo que Australia ve como la creciente influencia de China en la región del Pacífico.

El llamado a la investigación de los orígenes del coronavirus se produjo en medio de las crecientes críticas sobre el manejo del brote por parte de China por parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien dijo que Beijing debería enfrentar consecuencias si fuera "conscientemente responsable" de la pandemia.

Canberra ha insistido en que el llamado a la investigación sobre la pandemia, que según dice probablemente se originó en un mercado de vida silvestre en la ciudad china de Wuhan, no estaba políticamente dirigido a Beijing.

Australia se unirá a otros países para impulsar la investigación cuando la Asamblea Mundial de la Salud, el órgano decisorio de la Organización Mundial de la Salud, se reúna la próxima semana en Suiza para su primera reunión anual desde que comenzó la pandemia COVID-19. COVID-19 es la enfermedad respiratoria causada por el coronavirus.

La pandemia ha causado más de 4.6 millones de infecciones y más de 310,000 muertes en todo el mundo, según datos de Reuters, paralizando la vida en las principales ciudades y economías devastadoras.

Hasta ahora Australia ha logrado contener la pandemia con medidas rápidas y estrictas, aunque económicamente muy costosas, de distanciamiento social y pruebas agresivas.

El país, con una población de 25 millones, ha registrado 7.036 casos de COVID-19 y 98 muertes, significativamente por debajo de los niveles reportados en América del Norte y Europa. Hasta el sábado, el gobierno informó que habíatesteado el virus en más de 1 millón de personas.

Con la caída de los nuevos casos diarios, Australia ha comenzado a aliviar sus restricciones de distanciamiento social, ya que la mayoría de los estados permiten reuniones públicas y algunos permiten que reabran bares, centros comerciales, parques y playas después de semanas de cierre.

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