Buses chinos cambian el rostro del transporte en Chile

Martes, 23/07/2019
Xinhua y América Economía foto Yutong

Es una fría mañana de julio en la capital de Chile y el colegio Yangtsé, ubicado en la comuna de La Reina, recibe a una serie de autoridades locales y nacionales. La ocasión es la puesta en marcha de una flota de tres buses eléctricos Yutong para uso municipal.

La flota está dotada de puertos USB, aire acondicionado, cámaras de monitoreo internas, sensor de acercamiento de personas, televisor informativo, micrófono para comunicarse con las personas dentro del bus, además de espacio para sillas de ruedas y acceso para personas con discapacidad o movilidad reducida, entre otros elementos. Y es el mismo modelo que ya está circulando satisfactoriamente en la comuna de Las Condes, y se utilizará para movilizar de manera gratuita a los adultos mayores y alumnos de colegios municipales de la comuna.

Pero no se trata de un evento aislado. Con la participación de otras marcas, como BYD, la medida se enmarca dentro del plan de gobierno chileno, que busca la modernización de vehículos para disminuir los índices de contaminación en su capital, mediante el fomento la electromovilidad.

La integración de estos buses eléctricos chinos en Santiago fue un cambio “muy radical” en la calidad del transporte público, aseguró la ministra de Transporte y Telecomunicaciones chilena, Gloria Hutt.

“Es tremendamente positivo en muchos sentidos. Lo que más nos importaba era la evaluación de los pasajeros, que es óptima”, aseguró Hutt, quien detalló que los usuarios de los buses chinos los calificaron con una nota promedio de 6,3 en una escala de 1 a 7, puntuación que superó incluso al Metro de Santiago, el servicio de transporte público con mejor aceptación en la capital del país.

Los autobuses eléctricos chinos se unieron al transporte público en diciembre de 2018 y, a la fecha, ya son 203 los que recorren las calles de la urbe sudamericana.

La ministra destacó que los costos de operación de este tipo de unidades son “significativamente inferiores” comparados con los que utilizan diésel, sumado a la mejora en el tema ambiental.

“También hay una contribución a la mejora ambiental, que es uno de los objetivos con los cuales nosotros estamos trabajando y usando electromovilidad como una de las herramientas”, comentó.

Los autobuses son 100% eléctricos, cuentan con conexión inalámbrica a internet (wifi), puertos USB y aire acondicionado. Su autonomía es de 260 kilómetros con una carga de 3 horas para que funcionen un día entero.

“Principalmente la adaptación (en la ciudad) han sido en los terminales. Ahora hay un corredor donde estamos incorporando electroparaderos; paradas con mucha más tecnología para acompañar esta subida de estándar que hemos implementado”, complementó la ministra.

Los vehículos forman parte de la Red Metropolitana de Movilidad que integra al metro subterráneo, bicicletas, autobuses y trenes suburbanos.

Según Hutt, el menor costo de operación de los buses eléctricos ayudará a que los operadores de estas máquinas aumenten de forma espontánea el parque de buses eléctricos en Santiago.

Anunció que en octubre comenzarán a operar otros 183 buses eléctricos chinos, adicionales a los que ya circulan por Santiago, y están en conversación para traer otros 60 más de las mismas características.

También informó que están trabajando para instalar un corredor eléctrico en cada una de las capitales regionales de Chile, para que las personas en regiones tengan acceso a servicios de calidad moderna como las de Santiago.

Hutt aseguró que están “muy interesados” en la cooperación de China con la electromovilidad chilena y aseguró que han venido “más empresas chinas con ofertas de buses de muy buena calidad”.

“La experiencia de una cantidad muy importante de buses eléctricos operando en China ha ayudado mucho como respaldo porque reduce también los riesgos. Vemos que se amplía el mercado. Cada vez llegan más marcas y la oferta es más variada”, dijo.

Autoridades tanto de Chile como de China han caracterizado a los buses eléctricos del país asiático en Santiago como un símbolo de amistad entre ambas naciones, situación que se propició porque, según la ministra, las máquinas han sido “masivas y visibles y es un avance realmente significativo en la calidad del servicio en la capital de Chile”.

“Yo sí creo que pueden tener ese rol de símbolo en la integración comercial”, complementó.

A nivel de ciudad, Santiago es la urbe con más buses eléctricos en el mundo tan sólo después de las ciudades chinas.

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