BYD incursiona con vehículos comerciales en Latinoamérica

Jueves, 21/01/2021
Gwendolyn Ledger

Entre el calor sofocante de Santiago y las preocupaciones por los contagios de COVID-19 y la reactivación económica, autoridades de gobierno y empresarios muestran su mejor sonrisa mientras las cámaras los filman junto a una flota de flamantes taxis.

No se trata de autos de alquiler comunes. Son 50 taxis eléctricos que forman parte de un programa estatal que busca acelerar la introducción de vehículos eléctricos en el segmento de transporte público menor, específicamente en taxis básicos. 

La iniciativa otorga un cofinanciamiento de hasta US$10.930, para un total de US$30.000 del valor del vehículo, más la compra e instalación de un cargador domiciliario, y el monitoreo del vehículo por un año.

El vehículo que podrán obtener los taxistas interesados es el modelo 100% eléctrico BYD e5, el que la firma china ha entregado con un 20% de descuento para la iniciativa piloto.

Es un cambio en el tipo de vehículos con los que se asociada a la marca BYD, quien se introdujo hace un par de años ya en naciones latinoamericanas con sus buses eléctricos, que hoy recorren las calles de Ecuador, Santiago y Bogotá, donde está su mayor flota pública, con más de mil unidades.

¿Por qué este interés en vehículos menores?

“El mercado chileno para BYD ha sido uno de los más importantes y ha sido, además, el más innovador. Los taxis y  los buses demuestran que con una buena organización de los actores fundamentales en esto y con el pilar del gobierno detrás, haciendo gestión y dando las iniciativas, lo que se puede lograr es abrir mercados de nuevas tecnologías en vehículos que no era fácil abrirlos antes”  dice a AsiaLink Tamara Berríos, Country Manager de BYD Chile.

La firma no parte de cero en este segmento. En Chile ya cuentan con 60 unidades del modelo e5, y todos ellos están enfocados en un uso commercial: 10 de ellos ya están en operación y los otros 50 son los que formarán esta flota.

Adicionalmente a eso, Tamara Corrales detalla que BYD en Chile se ha enfocado en flotas comerciales, “además del e5 tenemos en operación el furgón de carga t3 y la van de pasajeros m3, que están en procesos demostrativos y que esperamos que se puedan comercializar también justamente enfocados en la última milla y el delivery”, agrega.

Eso, la firma lo ha complementado con una infraestructura armada de postventa en el país, así como de capacitación a los usuarios.

“Hoy Chile tiene a nivel mundial esa posición de líder y de innovador tecnológico y para nosotros, como comercializadores de vehículos eléctricos, es un buen lugar para demostrar que con buenas políticas y con buena organización la electromovilidad es una realidad”, enfatiza Berríos.

LIDERANDO EN ECUADOR

El 2020 en Ecuador fue, al igual que en el resto del mundo, un año desafiante en el que la creatividad, eficiencia y optimización de recursos primaron para mantener el liderazgo en la implementación de proyectos de movilidad eléctrica en el país.

A pesar de ello, la firma  BYD Ecuador pudo cerrar el año 2020 con el mayor número de vehículos eléctricos vendidos en el país.

“El proyecto municipal de la ciudad de Guayaquil, que prevé implementar con 500 taxis eléctricos la flota más grande de Latinoamérica, ha sido determinante para este logro y ratifica una vez más la importancia de la decisión política para impulsar la movilidad cero emisiones”, explica a AsiaLink Jorge Burbano, Country Manager de BYD Ecuador.

Desde 2017 que la firma china está presente en el país, con buses pero también con vehículos menores. 

“La pregunta ya no es ¿sí o no?, sino ¿cómo y cuándo? Un ejemplo de esta nueva etapa no solo es el municipio de Guayaquil, sino también las administraciones de Quito y Cuenca, las cuales han generado las condiciones para la operación de buses eléctricos”, enfatiza Burbano. 

A esto se suma la liberación de los precios de combustibles que mejora significativamente la competitividad de tecnologías limpias, no solo en taxis y buses, sino también en el transporte de carga pesada. 

Por su matriz 90% hidroeléctrica y por su tamaño, BYD considera que Ecuador es uno de los mejores países de la región para la movilidad eléctrica y han pasado estos tres años generando confianza en la tecnología, apostando a que la siguente fase será la de la masificación, sobre todo en el transporte público y comercial urbano. 

Una apuesta que tiene lógica, si se considera que un vehículo eléctrico suele ser un 20% mas caro que uno gasolinero, lo que no lo hace tan atractivo para el usuario particular, pero sí para el comercial, que además puede usar el factor del combustible limpio como elemento de marketing.

Actualmente BYD atiende con sus vehículos eléctricos en Ecuador a los segmentos B2C y B2B. En el segmento B2C ofrece los modelos Yuan EV (SUV), E2 (sedán) y E3 (sedán). El segmento B2B es atendido con los modelos e5 400 (sedán), T3 (van), K9 (bus 12m), K11A (bus de 18 metros) y Q1A (camión). 

“Hoy contamos con 65 unidades operando en Ecuador entre buses, van y taxis. De este universo, operan 38 unidades como taxis. El plan de entrega con los taxistas en la ciudad de Guayaquil contempla un total de 100 unidades hasta marzo próximo, con lo que el número final de taxis eléctricos en Ecuador será de 138 unidades al 1 de abril del 2021”, detalla el product manager. 

Hasta el momento, Ecuador exhibe ventajas para la implementación de la electromovilidad: vehículos eléctricos, cargadores y baterías no pagan IVA ni aranceles. Se cuenta además con líneas de crédito preferenciales por parte de la banca pública y tarifas eléctricas con un 50% de descuento. 

A nivel local, en ciudades como en Quito y Guayaquil, se ofrecen tarifas de pasaje diferenciadas para el transporte público y bonos para aquellos transportistas que deseen hacer el cambio hacia un vehículo eléctrico. Además, se trabaja en una estrategia nacional de movilidad eléctrica y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) acaba de aprobar un crédito de USD 33 millones solo para proyectos de movilidad eléctrica. 

“En lo que corresponde a los vehículos eléctricos, el desafío está en la implementación urgente y costo-eficiente de una red nacional de carga rápida”, concluye Burbano. 

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