5 claves para entender la crisis política en Malasia

Viernes, 28/02/2020
Reuters

A difrencia de otras naciones asiáticas, el COVID-19 no parcer ser el principal problema en Malasia por estos días. Tampoco el desempeño económico, que daba muestras de ralentización hacia meses.

Más bien es una pugna por el poder con ribetes de tragedia shakesperiana entre dos ex aliados que fueron enemigos y que, durante un tiempo, volvieron a unirse. Solo para volver a enfrentarse estas semanas, justo en el momento en que se avecinaba un cambio de primer ministro.

¿Qué paso?

El parlamento de Malasia votará a un nuevo candidato a primer ministro el lunes y si nadie puede ganar el apoyo de la mayoría habrá elecciones anticipadas, dijo el jueves el primer ministro interino Mahathir Mohamad, quien asumió en 2018 tras la vergonzosa salida del premier Najib Razak, cabeza visible del escándalo 1 MDB.

El país del sudeste asiático cayó en crisis política esta semana con la inesperada renuncia de Mahathir, quien a los 94 años es el líder gubernamental más antiguo del mundo. Se inició una nueva lucha por el poder entre él y su viejo rival Anwar Ibrahim, de 72 años.

Mahathir dijo que el rey había decidido dejar la elección de primer ministro al parlamento después de que el monarca le dijo que no había surgido ningún candidato con el apoyo suficiente para convertirse en primer ministro. El rey celebró dos días de consultas con legisladores individuales esta semana, pero no ha anunciado su decisión.

El Parlamento se convocará el 2 de marzo, dijo Mahathir.

¿Por qué está pasando?

Mahathir ha propuesto una administración unificada sin lealtades de partidos políticos. Algunos legisladores han anunciado su apoyo a él.

Anwar, que ha estado esperando ser primer ministro durante 20 años, ha sido nombrado como el primer candidato ministerial para tres partidos de la antigua coalición gobernante Pakatan Harapan (PH). Dijo que se oponía a formar un "gobierno de puerta trasera", como lo sugirió Mahathir.

La pelota ahora está en la cancha del rey, después de que se reunió con los 222 miembros electos del parlamento para buscar sus puntos de vista sobre quién debería liderar o si deberían convocarse nuevas elecciones.

Mahathir ha superado a los oponentes durante décadas durante dos períodos como primer ministro. El primero fue de 1981 a 2003 y el segundo desde 2018, cuando se unió a Anwar para derrocar al partido que había mantenido el poder durante 60 años por acusaciones de corrupción generalizada.

¿Qué hay detrás de la renuncia?

En la raíz de la agitación está la promesa de Mahathir de entregar el poder a Anwar bajo los términos de un pacto preelectoral.

Mahathir había estado bajo presión de los partidarios de Anwar para establecer un calendario claro para ceder el poder, pero se había negado.

Mahathir dijo que renunció porque su partido quería retirarse de la coalición de Pakatan y formar un gobierno con los partidos que derrotaron en las últimas elecciones generales.

Su decisión siguió a las sorpresivas conversaciones del fin de semana entre miembros de su coalición y la oposición sobre la formación de un nuevo gobierno.

Anwar fue el segundo al mando de Mahathir durante su período anterior como primer ministro, pero se pelearon por el manejo de la crisis financiera asiática y fue despedido en 1998. Poco después, Anwar fue encarcelado por sodomía, cargos que según él fueron falsificados.

¿Qué puede suceder ahora?

Hasta el jueves, el rey no había dado señales de cuándo se tomará una decisión y el fiscal general ha dicho que no hay un plazo para cuánto tiempo puede continuar un primer ministro interino.

El hecho de que haya tantos escenarios posibles ha profundizado la agitación. Para ganar el poder, una coalición necesita convencer al rey de que cuenta con el apoyo de un mínimo de 112 de los 222 miembros del parlamento. Algunas posibilidades son:

* Mahathir regresa como primer ministro como jefe de un gobierno de unidad. Selecciona ministros de cualquier partido que le guste.

* Mahathir regresa como primer ministro con el apoyo de una nueva coalición, que podría incluira viejos enemigos.

* Ningún lado muestra que puede convocar a una mayoría clara y el rey acepta una nueva elección. En ese caso, los partidos que perdieron en las últimas elecciones generales pueden tener una gran posibilidad.

* Una pérdida electoral para el grupo de Anwar puede significar un enfoque renovado en la política de discriminación positiva del país durante décadas para la mayoría de los malayos, quienes disfrutaron de acceso preferencial a todo, desde financiamiento público hasta una cuota del 30% para las participaciones de capital en las empresas.

¿Cómo es el estado de ánimo de la opinión pública en malasia?

La gente está confundida y quiere que se resuelva la crisis. Todavía hay apoyo para Mahathir, pero algunos han dicho que las elecciones son una mejor opción.

Una coalición de ONG, liderada por el grupo pro reforma electoral Bersih 2.0, ha planteado la posibilidad de una manifestación masiva.

La economía debilitada no ayuda a la atmósfera.

El crecimiento económico de Malasia se desaceleró al más débil en una década en el cuarto trimestre de 2019 y el brote de coronavirus amenaza con aumentar la presión. Mahathir iba a anunciar un paquete de estímulo el jueves.

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