En China no hay apetito por bonos privados

Lunes, 30/07/2018
Reuters

Las recientes medidas de China para aliviar las condiciones de crédito tenían como objetivo apoyar a las empresas privadas en problemas, pero los inversores, estimulados por el dinero fácil, están inyectando fondos en bonos de baja calificación emitidos por entidades respaldadas por el Estado.

El Banco Popular de China inyectó este mes dinero en el sistema bancario e instó a los prestamistas a comprar bonos corporativos de menor calificación como parte de los intentos del Gobierno de lanzar un salvavidas de financiamiento al sector privado en medio de la ralentización de la economía.

Sin embargo, datos de los mercados de bonos muestran que continúa la preferencia por la deuda de los vehículos de financiamiento de los gobiernos locales (LGFV, por su sigla en inglés) y las empresas controladas por el Estado (SOE, por su sigla en inglés).

A pesar de los mensajes de Pekín en contra, los inversores creen que tales activos son menos riesgosos debido al apoyo implícito del Gobierno.

Samuel Wang, un funcionario del departamento de gestión de activos de China Zheshang Bank, dijo que los bonos emitidos por firmas privadas representarían solo "una pequeña porción" de la cartera del prestamista.

Este sesgo, que ya se reflejó en los rendimientos rápidamente en declive de los bonos LGFV y SOE, podría significar que los recursos continúen canalizándose al sector estatal ineficiente de China a costa de las firmas privadas que contribuyen al 60 por ciento del crecimiento económico de China y más del 80 por ciento de los nuevos empleos.

"Es una paradoja: las empresas privadas se vieron afectadas por la campaña de desapalancamiento y el Gobierno quiere ayudarlas. Pero para los actores del mercado, la opción racional es invertir en otro lado", dijo Zhou Li, presidente del administrador de activos enfocado en bonos Rationalstone Investment.

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