Japón tiene la economía más compleja del mundo

Martes, 10/12/2019
Weforum

Japón ocupa el primer lugar como una economía de exportación de baja ubicuidad y alta sofisticación. Así lo indica el más reciente Índice de Complejidad País de Harvard, donde la nación asiática está con 2,28, seguido de Suiza con 2,14 y de Corea del Sur con 2,05.

¿Cómo se explica? En un análisis del Foro Económico Mundial (WEF) indican que, en el pasado, el comercio entre naciones era una cuestión mucho más simple de entender: los productos básicos y algunos productos terminados se movieron de manera directa entre un puñado de países.

Hoy, alrededor de 6,000 productos clasificados oficialmente pasan por los puertos del mundo, y los productos y servicios digitales cruzan las fronteras de los países creando una capa adicional de dificultad para medir la actividad económica.

Para tratar de comprender este enorme nivel de complejidad económica, el equipo del Laboratorio de Crecimiento de Harvard ha creado el Ranking de Complejidad de País. 

Japón, Suiza y Corea del Sur se ubican en la cima de la clasificación.

La República Checa, que recientemente fue clasificada como el destino de fabricación más atractivo en Europa, tiene una buena posición, ocupando el sexto lugar en el mundo. Estados Unidos salió del top 10 a la 12ª posición.

Los países altamente calificados tienden a tener los siguientes atributos: Una gran diversidad de productos exportados, productos exportados sofisticados y únicos (es decir, pocos países producen productos similares)

En resumen, la clasificación depende del concepto de "conocimiento productivo", o la capacidad tácita de producir un producto.

Muhammed Yildirim, de la Universidad de Harvard, ha ideado una analogía útil para pensar sobre el papel del conocimiento productivo en la complejidad de una economía: “Supongamos que cada tipo de conocimiento productivo es una letra y cada producto es una palabra compuesta de estas letras. Al igual que el juego de Scrabble, cada país tiene un conjunto de letras con muchas copias de cada letra e intenta formar palabras con estas letras. Por ejemplo, con letras como A, C y T, uno puede construir palabras como CAT o ACT. Entonces, nuestro problema de medir la complejidad económica se asemeja a interpretar cuántas letras diferentes hay en la cartera de cada país. Algunas letras, como A y E, van en muchas palabras, mientras que otras, como X y Q, se usan en muy pocas. Extendiendo esta analogía a los países y productos, solo aquellos con una mayor diversidad de letras podrán hacer cada vez más productos únicos. Por otro lado, las palabras que requieren más letras solo se escribirán en los países que tienen todas las piezas necesarias ".

Al igual que el estante de letras en un juego de Scrabble, los elementos de cada economía orientada a la exportación se pueden desglosar y cuantificar. Las categorías resultantes abarcan todo, desde la grasa de cerdo procesada hasta los circuitos integrados, y cada uno contribuye al puntaje general del país.

Las industrias agrícolas y extractivas tienden a obtener puntajes más bajos en la escala de complejidad. La producción de maquinaria puede ser muy compleja y está conectada a muchas facetas de la economía global.

La visualización de esta combinación general de categorías puede proporcionar una perspectiva única más allá de los números generales como el PIB. A continuación se presentan algunos ejemplos del mundo real de mercados de exportación en ambos extremos del espectro de complejidad.

Desde que comenzó este ranking a mediados de la década de 1990, Japón nunca ha sido desbancado desde el primer puesto.

Debido a una masa de tierra restringida y algo de ingenio, Japón se ha convertido en el ejemplo prototípico de una economía de exportación de baja ubicuidad y alta sofisticación.

Los automóviles y la electrónica son evidentes, pero también hay muchas otras categorías de productos de alto valor en la mezcla. El país también tiene una amplia variedad de exportaciones y socios comerciales de alto valor, lo que reduce el riesgo de una guerra comercial o una desaceleración de la industria que paraliza la economía del país.

El caso de Venezuela. No es ningún secreto que Venezuela ha visto algunos tiempos difíciles en los últimos años. Su gran dependencia del petróleo también fue su talón de Aquiles: sus exportaciones de petróleo sostenían su economía.

Una dependencia excesiva de una sola exportación puede dejar a un país extremadamente vulnerable en caso de volatilidad de precios o eventos geopolíticos: en el caso de Venezuela, las tres cuartas partes de su economía de exportación estaba compuesta de petróleo crudo, una de las categorías de productos con la puntuación más baja en el ranking.

La prisa por diversificar. Un bajo nivel de complejidad económica no es necesariamente un problema. Muchos países con puntajes medios a bajos en el ranking tienen excelentes niveles de vida y un alto nivel de riqueza.

Países como Canadá, Noruega y Australia estaban muy abajo en la lista.

Por otro lado, algunos países han hecho de la diversificación una prioridad. El Fondo de Visión de SoftBank de US$ 100 mil millones es en parte el resultado del impulso de Arabia Saudita para desarrollar una economía diversificada y basada en el conocimiento.

Otras naciones ricas en petróleo, como Kazajstán, también están presionando para diversificarse ante la evolución de la combinación energética del mundo.

A medida que evolucionen las economías mundiales y continúe el cambio de los combustibles fósiles, es probable que veamos aumentar la complejidad económica en general.

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