Brasileña CBMM y singapuresa 2DM se unen para mezclar niobio con grafeno

Martes, 24/12/2019
Agencia Xinhua

La Compañía Brasileña de Metalúrgica y Minería (CBMM), líder mundial en la producción de niobio y que ostenta el 90% del mercado mundial del metal, cerró un acuerdo estratégico con 2DM, empresa de Singapur que produce y desarrolla tecnologías con grafeno, para poder unir ambos materiales.

Para CBMM, se trata de un acuerdo estratégico porque se identificó en el grafeno "una potencial sinergia de aplicaciones" con el niobio para la producción de una nueva generación de baterías eléctricas, incluso para vehículos eléctricos, además de aplicaciones en segmentos como el de la construcción e infraestructura y electrónicos, entre otros.

Compuesto por una fina capa de grafito, el grafeno está considerado como el material más conductivo y rígido del mundo, centenares de veces más resistente que el acero.

Al ser extremadamente fino, con un grueso 1 millón de veces menor que un pelo de cabello, también está considerado como el primer material bidimensional del mundo.

La unión de los dos materiales resultará en un nuevo material con potencial todavía mayor. Como el grafeno es un material que apenas fue producido recientemente, la expectativa es que las investigaciones que ya están siendo realizadas con los dos materiales empiecen a presentar resultados más significativos dentro de 2 años.

El acuerdo entre CBMM y 2DM prevé el derecho futuro de la empresa brasileña de poder adquirir, con un valor pre-fijado, las acciones de la empresa, fundada dentro de la Universidad Nacional de Singapur, principal centro de pesquisa de grafeno de Asia.

Para CBMM, el potencial versátil del material, derivado del grafito, viene siendo discutido desde hace años en sus competencias como aditivo industrial para mejorar propiedades de estructuras, y se ha destacado entre los materiales avanzados.

CBMM espera que la mezcla del niobio con el grafeno sirva para crear materiales más resistentes, ligeros e incluso elásticos.

Actualmente, se necesitan 100 gramos de niobio (que cuestan cerca de 8 dólares) por cada tonelada de acero para ampliar la fuerza de relación de sus átomos y con ello, aumentar sus resistencias térmicas y mecánicas, así como la capacidad para absorber cargas sin romperse o deformarse.

Estas características posibilitan el uso del niobio para construir cohetes, aviones, turbinas, piezas de automóviles, estructuras metálicas, barcos, baterías, sensores, lentes, superconductores o oleoductos, entre otros. 

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