China y EE.UU. realizan descubrimiento científico

Martes, 28/08/2018
Agencia Xinhua

No sólo divisiones existen entre China y los EE.UU.

De forma paralela a la guerra comercial que ha estado en el centro de la noticia estos últimos meses, la cooperación científica nuevamente refrenda que el trabajo y la colaboración rinden más frutos que el enfrentamiento.

Científicos estadounidenses y chinos descubrieron dos nuevos ácidos grasos en aceites vegetales que potencialmente podrían convertirse en lubricantes de alta calidad.

El estudio publicado esta semana en la revista Nature Plants reveló que los dos ácidos, el ácido nebraskánico y el ácido wuhánico, integran cerca de la mitad del aceite encontrado en el berro violeta chino y fueron nombrados así por sus descubridores, la Universidad de Nebraska-Lincoln y la Universidad Agrícola de Huazhong en la ciudad china de Wuhan.

"La gente creía que quizá ya se había descubierto todo lo que había que descubrir", dijo Ed Cahoon, profesor bioquímica de la Universidad George Holmes de Nebraska y uno de los autores del artículo. "Han pasado varias décadas desde que alguien descubrió un nuevo componente de aceite vegetal como este".

Los ácidos grasos representan los principales componentes de los aceites vegetales, mejor conocidos por su uso en la cocina, aunque también se les ha encontrado un uso en combustibles biodiesel, lubricantes y otras aplicaciones industriales.

La mayoría de los aceites vegetales listos para usarse, como los de canola o soja, contienen los mismos cinco ácidos grasos. Estos ácidos grasos convencionales contienen 16 o 18 átomos de carbono y estructuras moleculares similares, según los investigadores.

En contraste, los ácidos nebraskánico y wuhánico se ubican en una clase de ácido graso "inusual" que contiene menos o más átomos de carbono y ramas moleculares poco comunes que derivan de las de carbono. Ambos tienen 24 átomos.

En general, todos los ácidos grasos conocidos añaden dos átomos de carbono al final de un ciclo bioquímico de cuatro pasos y después siguen haciéndolo hasta terminar el ensamblado.

Pero los ácidos nebraskánico y wuhánico parecen actuar de una manera pocas veces vista aparte de ciertas bacterias. Ambos ácidos parecen seguir el libreto tradicional hasta agregar su décimo par de átomos de carbono, dijo Cahoon.

Pero después de llegar a ese hito, los ácidos parecen saltarse los últimos dos pasos del ciclo de cuatro pasos e interrumpen dos veces la rutina para acelerar la adición de los pares 11 y 12 de carbono.

El proceso también deja atrás una rama de oxígeno-hidrógeno o grupo hidroxilo, en la cadena de ácido graso, según el estudio.

"Consideramos que los ácidos grasos están conectados los unos a los otros a través de los grupos hidroxilo para formar una matriz compleja de ácidos grasos, algo bastante diferente de la forma en la que los ácidos grasos se acomodan en un aceite vegetal típico", dijo Cahoon.

Este ensamblado y estructura singulares podrían explicar el desempeño superior del aceite correspondiente como lubricante, algo probado en la Universidad del Norte de Texas.

En comparación con el aceite de ricino, el aceite de berro violeta redujo 20 por ciento la fricción entre superficies de acero a 25 grados Celsius y en un 300 por ciento a 100 grados Celsius.

"Cuando vimos las largas cadenas de moléculas y su acomodo, supimos que el aceite encontrado en las semillas de berro violeta chino sería un excelente lubricante", dijo Diana Berman, profesora asistente de ciencia de los materiales e ingeniería de la Universidad del Norte de Texas.

"Este aceite no sólo tiene el potencial para complementar o reemplazar el aceite basado en petróleo; también podrá reemplazar los sintéticos. Es una solución renovable a un problema de recursos limitados", dijo Berman.

El equipo también logró localizar dos genes que, cuando son activados, ayudan a iniciar la producción de los ácidos grasos, lo que aumentará la producción del aceite a una escala industrial.

"Con el cultivo e incorporación en otros germoplasmas, podríamos convertir esta planta en un cultivo industrial de semillas oleaginosas", dijo Cahoon. "Justo ahora, el rendimiento es de menos de la mitad del de canola, pero la canola ha sido cultivada intensamente durante más de 50 años". 

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