¿Tailandia se 'ablanda' frente a las drogas?

Viernes, 27/08/2021
AsiaLink foto Reuters

Tailandia anunció esta semana la despenalización de la posesión y venta del kratom, una planta psicotrópica originaria del sudeste asiático, utilizada durante mucho tiempo en la medicina tradicional y que tiene seguidores en EE. UU.

Los tailandeses pueden ahora "consumir y vender" kratom, dijo el portavoz del gobierno, Anucha Burapachaisri, en un comunicado. En tanto, los cargos en contra de portadores y consumidores de esta planta fueron totalmente retirados y más de 120 detenidos fueron liberados inmediatamente, agregó el portavoz.

Las hojas de kratom, cuyo nombre científico es 'Mitragyna speciosa', se consumen desde hace siglos en el sudeste asiático por sus efectos estimulantes y analgésicos. En Tailandia, la sustancia era ilegal desde 1943 y se castigaba con hasta dos años de prisión, además de una multa de más de USD 6.000 para quienes tuvieran más de 10 kg.

La legalización del kratom no incluye la mezcla con otras drogas para hacer un té narcótico o un cóctel, por lo que estas formas siguen siendo ilegales. No obstante, para las autoridades locales significa un alivio sobre la presión del sistema judicial tailandés.

La legalización pondrá fin a "la criminalización abusiva de esta droga, utilizada durante mucho tiempo en las comunidades rurales tradicionales del país", dijo Phil Robertson, de la ONG Human Rights Watch.

La legalización del kratom fue bien recibida por algunos sectores de la población, aunque no en su totalidad. Ramdin Areeabdulsorma, un político local, dijo que el kratom forma parte de la vida cotidiana de los tailandeses desde hace mucho tiempo.

En tanto, Nimu Makaje, líder de una comunidad musulmana al sur de Tailandia, expresó su preocupación por el abuso de la planta: "Si la legalizamos, debemos tomar medidas de control adecuadas. Actualmente, mucha gente ha perdido su trabajo y puede utilizarla para reducir su estrés. Esto es muy peligroso", dijo.

El kratom ya ha sido estudiado por las autoridades estadounidenses, donde tiene algunos seguidores. La Administración para el Control de Drogas (DEA) del país incluye a la planta como una de las "drogas preocupantes", advirtiendo que "su consumo puede llevar a la adicción".

En Estados Unidos, el kratom no suele estar regulado, aunque es ilegal en varios estados. Suele encontrarse en tiendas de fumadores que también venden dispositivos de vaporización y productos de CBD, pero también existe un grupo de presión de la industria que promueve su uso como un analgésico legítimo y como una alternativa segura.

LEGALIZACION DE LA MARIHUANA

El Parlamento de Tailandia venia ya en la senda de ablandar su visón sobre las drogas recretativas cuando aprobó, a fines del año 2018, la legalización del uso de la marihuana con fines medicinales y de investigación, lo que conviertió al país en el primero del sudeste asiático en unirse en esta práctica a Canadá, Australia, México, Brasil y algunos estados de EE. UU.

La enmienda presentada por el Gobierno a la ley de Estupefacientes de 1979 fue aprobada con 166 votos a favor y 13 abstenciones de los diputados del legislativo elegido a dedo por la junta militar en el poder desde el golpe de Estado de 2014.

La modificación contempló también la legalización con fines medicinales del kratom, un árbol del sudeste asiático cuyas hojas se emplean como estimulante, analgésico o narcótico.

En esa fecha, la Asamblea Nacional aprobó además elevar de 17 a 25 el número de miembros del comité de control de narcóticos que se encargaría de aprobar la producción, importación, exportación y posesión del cannabis y del kratom.

Según la reforma, la posesión de las dos sustancias será legal en cantidades necesarias para tratamientos junto a una prescripción o certificado emitido por médicos, dentistas o especialistas de medicina tradicional e indígena.

CAMBIOS EN LEGISLACION

Esta semana también el parlamento tailandés aprobó un nuevo proyecto de ley sobre narcóticos que enfatiza la prevención y el tratamiento en lugar del castigo para los consumidores de drogas a pequeña escala, e introduce medidas más duras contra el crimen organizado, lo que podría llevar a una caída en el número de reclusos en el hacinado sistema carcelario tailandés.

La legislación, inicialmente aprobada por el gabinete del primer ministro Prayuth Chan-ocha en 2019, combina más de 20 leyes existentes relacionadas con los estupefacientes, algunas sin cambios desde la década de 1970. Estos van desde leyes y sanciones relacionadas con la posesión, el contrabando y la distribución de drogas, hasta la confiscación de activos relacionados con las drogas y el crimen organizado.

"La nueva ley se aleja del viejo concepto que enfatiza solo la supresión porque una mayor represión no ha resultado en la erradicación de las drogas", dijo a Reuters Chatchawan Suksumjit, un senador que presidió un comité parlamentario conjunto que supervisa los cambios a las nuevas leyes de narcóticos.

"El castigo ahora se dividirá entre los de bajo nivel, lo que significa que los usuarios de drogas, que recibirán tratamiento sistemáticamente en lugar de prisión, mientras que los infractores de alto nivel enfrentarán un castigo más severo", dijo.

El ministro de Justicia tailandés, Somsak Thepsuthin, dijo anteriormente que la nueva legislación resultará en una reducción de las sentencias para casi 50.000 reclusos después de que se convierta en ley.

El ochenta por ciento de los más de 300.000 reclusos del sistema penitenciario tailandés se encuentran actualmente detenidos por cargos relacionados con las drogas, según cifras oficiales.

Jeremy Douglas, representante del Sudeste de Asia y el Pacífico de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), describió el nuevo proyecto de ley como "positivo".

"Naturalmente, debería reducir la población carcelaria, que se encuentra en niveles extremos", dijo Jeremy. "Esto es importante tanto para el país como para la región".

La legislación ahora esperará el respaldo real antes de que se convierta en ley para fin de año.

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