Millennials coreanos buscan nuevos horizontes laborales

Martes, 02/04/2019
Reuters

Los padres de Yoon Chang-hyun le dijeron que se hiciera revisar mentalmente cuando dejó su trabajo seguro como investigador en Samsung Electronics Co en 2015 para iniciar su propio canal de YouTube.

El salario de US$68.200 al año, el triple del salario promedio de Corea del Sur, más la atención médica de primera clase y otros beneficios ofrecidos por el mayor fabricante de chips de memoria y teléfonos inteligentes del mundo, significaba ser la envidia de muchos graduados universitarios.

Pero agotado y desilusionado por los turnos nocturnos repetidos, sus reducidas oportunidades de promoción y el constante aumento de los precios de las propiedades --que han hecho que la propiedad de la vivienda se haya vuelto algo imposble-- conjugaron para que, Yoon, de 32 años, lo abandonase todo a favor de una carrera incierta como generador de contenidos para Internet.

Yoon se encuentra entre una creciente ola de "millennials" surcoreanos que abandonan puestos de trabajo de escritorio o "de cuello blanco" que se consideran estables, incluso cuando el desempleo va en aumento y millones de personas siguen luchando para ingresar en los conglomerados poderosos y controlados por imperios familiares, también conocidos como "chaebol".

Algunos jóvenes coreanos también se están mudando de la ciudad para realizar labores agrícolas o realizar trabajos de cuello azul, o de obreros, en el extranjero, evitando las vias al éxito tradicionales dentro de su sociedad: trabajo de oficina bien remunerado, criar una familia y comprar un departamento.

"Me preguntaron mucho si me había vuelto loco", dijo Yoon. "Pero me retiraría de nuevo si regresara. Mis jefes no parecían felices. Estaban sobrecargados de trabajo, solos ..."

Yoon ahora dirige un canal de YouTube sobre la búsqueda de trabajos de ensueño y se está apoyando con sus ahorros.

Samsung Electronics declinó hacer comentarios para este artículo.

Trabajo seguro para baby boomers. Chaebols como Samsung y Hyundai impulsaron el dramático aumento de Corea del Sur de las cenizas de la guerra civil de 1950-53 a la cuarta economía más grande de Asia, en menos de una generación. Los trabajos bien pagados y seguros proporcionaron una puerta de entrada a la clase media para muchos baby boomers.

Pero con el crecimiento económico estancado y la competencia de los productores de costos más bajos que pesan sobre los salarios, incluso los millonarios que se graduaron de las mejores universidades y obtuvieron empleos de chaebol dicen que están menos inclinados a tratar de cumplir las expectativas de la sociedad.

Problemas similares entre los trabajadores más jóvenes se están viendo a nivel mundial.

Sin embargo, "la cultura corporativa jerárquica estricta de Corea del Sur y el exceso de oferta de graduados universitarios con habilidades homogéneas empeoran el problema", dice Ban Ga-woon, investigador del mercado laboral en el Instituto de Investigación de Corea para la Educación y Formación Profesional.

Los surcoreanos tuvieron la permanencia en el empleo más corta entre los países miembros en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a partir de 2012: solo 6,6 años en comparación con el promedio de 9,4 años y 11,5 años en el vecino Japón.

La misma encuesta también mostró que apenas el 55% de los surcoreanos estaban satisfechos con sus empleos, la tasa más baja en la OCDE.

Este mes de enero, "renunciar a los empleos" apareció en la lista de las 10 principales resoluciones de año nuevo de la nación en los principales sitios de redes sociales.

Algunos trabajadores incluso están volviendo a la escuela para aprender cómo hacerlo.

Un pequeño campus de tres aulas en el sur de Seúl, llamado "School of Quitting Jobs", ha atraído a más de 7.000 asistentes desde su apertura en 2016, dijo su fundador Jang Su-han.

Jang, de 34 años, quien dejó la firma Samsung Electronics en 2015 para lanzar la escuela, dijo que ahora ofrece unos 50 cursos, incluidas clases sobre cómo usar YouTube, cómo manejar una crisis de identidad y cómo hacer una lluvia de ideas (brainstorming) sobre un Plan B de vida.

Las reglas de la escuela se muestran en su entrada: "No le digas a tus jefes, no digas nada, incluso si te topas con un colega, y que nunca te atrapen hasta tu graduación".

"Hay una fuerte demanda de cursos relacionados con la identidad, ya que muchos de nosotros estábamos demasiado ocupados estudiando como para pensar seriamente sobre lo que queremos hacer de grandes", dijo.

Sin duda, el atractivo de un prestigioso trabajo chaebol sigue siendo fuerte, especialmente con el país sumido en su peor caída desde 2009 y el desempleo juvenil cerca de un récord.

Samsung Electronics sigue siendo el lugar de trabajo más deseado para los graduados a partir de 2019, mostró una encuesta a 1.040 solicitantes de empleo realizada por Saramin, un portal de empleo, en febrero.

Sin embargo, muchos de los que ingresan a la fuerza laboral están mucho menos dispuestos a aceptar las largas horas de trabajo o las sesiones de bebida obligatorias, lo que es sinónimo de la vida corporativa jerárquica y mordaz del país, dice Duncan Harrison, jefe de la agencia de reclutamiento con sede en Londres Robert Walters Plc.

"La mentalidad de las personas que ingresan a la fuerza laboral es muy diferente de las generaciones pasadas", dijo Harrison.

Entre los estudiantes de escuelas primarias, el creador de contenidos para YouTube es ahora el quinto trabajo ideal, por detrás de ser una estrella del deporte, un maestro de escuela, un médico o un chef, según una encuesta del gobierno de 2018.

Algunos están eligiendo una vida más simple en el país. Por ejemplo, entre 2013 y 2017, el país registró un aumento del 24% en el número de hogares que abandonaron la vida urbana para la agricultura: más de 12.000 personas en total.

Y ante la escasez de oportunidades en el hogar, casi 5.800 personas también viajaron al extranjero en busca de empleo el año pasado, utilizando programas subsidiados por el gobierno, más que triplicándose a partir de 2013, según datos del gobierno.

Otros se fueron sin apoyo o nuevos trabajos alineados.

El ingeniero de planta Cho Seung-duk compró boletos de ida a Australia en diciembre con su esposa y sus dos hijos.

"No creo que mi hijo pueda obtener trabajos como el mío en Corea del Sur", dijo Cho, de 37 años, quien se mudó de Hyundai Engineering & Construction a otra importante empresa de construcción en 2015 antes de que él emigrara. "Probablemente limpiaré oficinas en Brisbane, pero eso está bien", concluye.

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