Grupoexpro: “el management chileno se parece al japonés”

Jueves, 23/05/2019
Gwendolyn Ledger

Se suele asociar el outsourcing a trabajos de baja calificación, pero este no es su caso.

Así, es. Tenemos un amplio espectro que abarca ingeniería, construcción y servicios en una amplia gama de outsourcing. Este sistema está muy extendido y profundizado en otras latitudes, porque tiene una serie de ventajas en términos de flexibilidad que lo hacen mucho más conveniente.

 

Chile fue el primer país donde se instala el grupo en Latinoamérica, ¿por qué?

En 2015 OSI adquirió a GrupoExpro con una serie de planes estratégicos hacia 2020 que se cumplieron totalmente en abril de este año. Al mismo tiempo, pasó de ser una empresa chilena con capitales japoneses a ser 100% japonesa. Su llegada nos permitió una inyección de recursos frescos para enfrentar un crecimiento que era bastante más exigente de lo que veníamos haciendo. Chile se ha planteado como un núcleo o hub para crecer hacia otros países de Latinoamérica, pues al ser un país más desarrollado en términos de las instituciones puede llevar también este desarrollo del modelo de outsourcing a otros países. Los japoneses están muy interesados en colocar sus fichas primero en Chile, porque existen compañías que vienen a Chile a fijar sus centros de producción, entregando el mismo servicio que se presta en Japón y así exportar sus servicios a los mercados latinoamericanos americanos con servicios de outsourcing de clase mundial.

 

¿Cómo quieren llegar a otros países de Latinoamérica?

Tenemos una filial que está dedicada al aseo y al servicio aeroportuario, con presencia en Chile, Perú, Colombia y Ecuador y, de hecho, el plan de inversiones que tenemos para Latinoamérica es crecer tres veces más en inversiones; actualmente tenemos una inversión cercana a los US$70 millones, pero al 2022 queremos vender US$220 millones en todo el continente latinoamericano. Apostamos a que los países andinos de Latinoamérica pueden verse beneficiados del mayor desarrollo que tiene Chile en el outsourcing, por lo tanto, el desarrollo es a través de esto ahora el crecimiento. Las oportunidades de inversión que existen en Chile son mucho más atractivas, por el momento, y se debe principalmente a situaciones que tienen que ver con estabilidad de las instituciones, porque las empresas están mucho más auditadas que en otros países. Además, los sistemas de gestión están mucho más desarrollados (en Chile) y porque el management chileno se parece mucho más la forma del management japonés.

 

¿Hubo en algún momento algún choque cultural?

No es que hubiese un choque, sino que hubo un conocimiento mutuo de la realidad cultural de ambos países. Los japoneses son extremadamente respetuosos de las relaciones humanas, de las instituciones y de las jerarquías; son bastante reflexivos en el proceso de toma de decisiones y tienen un alto sentido de la planificación. Eso significa que mejoraron aún más el sistema de planificación y presupuesto de GrupoExpro incorporando herramientas de gestión que, lejos de entorpecer la administración, lo que hicieron fue potenciar aún más el sistema de gestión que teníamos en ese momento. Desde el punto de vista de los negocios, hay un traspaso de información bastante importante respecto de los tipos de negocio que hacen todas las filiales.

 

En Japón hay un tema con el envejecimiento de la población. Entonces, es paradójico que estamos hablando de outsourcing y en Japón hay un problema de fuerza laboral y por otra parte hay un fuerte tema de automatización.

Sin duda hay que enfrentar nuevos desafíos del mercado laboral y uno de los paradigmas tiene que ver precisamente con la robótica en la automatización o internet de las cosas: uno cree que estos temas ocurren en otras latitudes, otras economías más desarrolladas, pero la automatización en Chile ya llegó; nosotros tenemos clientes que han automatizado todos sus procesos productivos y de logística. Japón está claro que como país tiene una crisis de su mercado laboral, porque efectivamente la fuerza laboral va envejeciendo y la alternativa es automatización al 100% o tomar este paradigma de reducción y llevarlo a otros centros del mundo. Personalmente creo que, globalmente, la mano de obra no calificada o la mano de obra básica será reemplazada, pero igual vamos a tener que contar con técnicos que aborden que hagan las mantenciones de las máquinas, de los robots, que hagan el intercambio de los repuestos, etc. Entonces, igual se necesitarán humanos, las máquinas no se van a mandar solas.

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