Una empresa emergente india convierte la basura en biogás

Jueves, 07/11/2019
Deutsche Welle

Una empresa india emergente trabaja con autoridades y población local para limpiar la ciudad de Bangalore, conocida cono el SIlicon Valle de India.

La firma Carbonlites han recibido el premio internacional Better Together Award,  y planean exportar su modelo sustentable a otras partes del país.

Carbonlites produce biogás a partir de residuos orgánicos, es uno de los cinco ganadores del premio Better Together Award 2019. Los ganadores fueron invitados a Alemania y recibieron apoyo para seguir desarrollando sus modelos de negocio. El equipo de Carbonlites está explorando la posibilidad de exportar su modelo de biogás a Sudáfrica.

El Better Together Award reconoce proyectos innovadores, que abordan los desafíos locales del cambio climático a través de la colaboración entre comunidades locales, empresas privadas y gobiernos.

El premio es una iniciativa conjunta del Ministerio de Medio Ambiente alemán y la Agencia Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ, por sus siglas en inglés). Impact Hub Berlin dirige y coordina el proyecto. Está financiado con 200.000 euros, procedentes de la Iniciativa Internacional para la Protección del Clima (IKI, por sus siglas en alemán) del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear (BMUB) de Alemania, en el marco de un proyecto de la agencia alemana GIZ.

¿Ciudad de la basura? Bangalore fue una vez conocida como la Ciudad Jardín de India por sus innumerables lagos, jardines y exuberantes espacios verdes. Pero en las últimas décadas, la ciudad se ha convertido en el "Silicon Valley de India”, lo que ha estimulado el crecimiento descontrolado y la expansión urbana.

Los servicios de recolección de basura de la ciudad han fracasado y Bangalore tiene ahora un nuevo apodo: "ciudad de la basura”.

Carbon Masters es una empresa emergente, que se ha fijado el objetivo de reducir las montañas de residuos que a diario terminan en vertederos superpoblados a las afueras de la ciudad. En cooperación con las autoridades y la población local, recogen los residuos de cocina y los convierten en biogás. El combustible se vende bajo el nombre de Carbonlites a restaurantes locales, parques de tecnología y otras instalaciones que utilizan el gas para cocinar.

Esto está ayudando a reemplazar los combustibles fósiles convencionales y a reducir las emisiones de metano de los vertederos, así como a mantener las calles de la ciudad un poco más limpias.

Puede conocer la historia completa viendo este video de DW.

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