India: censo deja a casi dos millones de personas sin ciudadanía

Lunes, 30/09/2019
Deutsche Welle foto Jibon Ahmed

Casi dos millones de personas en el estado de Assam podrían convertirse en apátridas. El gobierno estatal publicó el Registro Nacional de Ciudadanos (NRC) a mediados de septiembre.

En este se enumera quién, de los 33 millones de habitantes, está reconocido como ciudadano del país y quién es "inmigrante ilegal".

Quienes no pudieron demostrar que ya vivían en dicho estado antes del 24 de marzo de 1971, tienen un estatus "dudoso". La fecha de plazo es el día anterior al comienzo de la guerra de Bangladés, cuando el antiguo Pakistán Oriental declaró su independencia del Pakistán Occidental.

Como consecuencia de la guerra, se estima que 10 millones de habitantes del este de Pakistán y Bangladesh huyeron a la India, cuyos descendientes viven en parte allí.

Similitudes en India y Birmania. Los 1,9 millones de habitantes de Assam, cuya ciudadanía está siendo cuestionada, podrían ser deportados o internados.

El ministro del Interior de la India, Amit Shah, anunció en una visita a Assam el 8 de septiembre: "Echaremos a todos los inmigrantes ilegales". Anuradha Sen Mookerjee, exsocióloga india, quien trabajó en las Naciones Unidas, escribió en "The Conversation", un blog publicado por varias universidades e institutos de investigación: "Lo más probable es que el proceso de la NRC cause un sufrimiento grande y duradero asociado con la carencia de estatus de ciudadanía".

La retórica del ministro y la advertencia de Mokerjee recuerdan al trato que se dio a los rohingyas en Birmania, los que allí se denominan "bengalíes", lo que indica que son inmigrantes ilegales de Bangladesh.

De hecho, los rohingyas son apátridas. Dicha situación, según la opinión consensuada de expertos y de la ONU, es el problema central de su precaria situación.

La situación de los rohingyas y el hecho de que casi dos millones de personas en Assam puedan quedarse sin ciudadanía, se debe a la cambiante historia de Asia en el siglo XXI y los restrictivos derechos de ciudadanía en estos países.

Habitantes de Assam comprueban si sus nombres aparecen en las listas de ciudadanos reconocidos en el censo.

Raíces del problema. Antes de la llegada de los europeos, Asia carecía del concepto de estados nacionales y de ciudadanos que vivieran dentro de sus fronteras claramente definidas. Los desplazamientos regionales eran usuales. Dicha noción surgió con la llegada de los europeos: casi todos los países asiáticos se convirtieron en parte del imperio europeo. India, Pakistán, Bangladesh y Birmania (hasta 1937) pertenecían a la India británica.

Después del final de la Segunda Guerra Mundial y la independencia de India y Pakistán en 1947 comenzó otra migración asiática. "La destrucción de los imperios y la demarcación de nuevas fronteras ocasionaron innumerables refugiados al igual que un mosaico de minorías dentro de las nuevas fronteras", dijo el historiador Sunil S. Amrith, de la Universidad de Harvard. No existen cifras exactas, pero las estimaciones suponen que de diez a doce millones de personas han emigrado a la otra parte tras la partición de Pakistán (que en un primer momento incluía el territorio separado de Bangladesh) e India.

Además se produjo una división arbitraria de regiones relacionadas cultural y lingüísticamente. En toda Asia, surgieron estados multiétnicos y multireligiosos. En el posterior transcurso del siglo XX, hubo varias veces importantes movimientos de refugiados, como en la Guerra de Liberación de Bangladesh.

Historia y burocracia. Los nuevos estados tuvieron que aprobar derechos de ciudadanía en muy poco tiempo entre 1945 y 1950. Adoptaron, por regla general, las leyes de las potencias coloniales y las modificaron con el tiempo.

Aquí hay dos elementos básicos y problemáticos que han sido mencionados por el investigador jurídico Olivier Vonk en su estudio "Ciudadanía en Asia":

Primero, desde la independencia en la mayoría de los estados asiáticos, ha prevalecido el derecho de descendencia.

Como resultado, un estado confiere la ciudadanía solo a los niños cuyos padres (o al menos uno de ellos) sean ciudadanos de dicho país. Es decir que los períodos de reconocimiento de ciudadanía son muy largos cuando la fecha de plazo no es reciente, como en el caso de Assam.

Por ejemplo, una persona que llegó a la India a la edad de tres años en marzo de 1971 y ha vivido allí durante 48 años, no tiene derecho a la ciudadanía. Incluso sus hijos no tienen derecho a convertirse en ciudadanos del país en el que han pasado toda su vida.

Segundo, ninguno de los países en cuestión ofrece la posibilidad de una nacionalización simplificada. Esto significa que los refugiados y las personas apátridas no disponen de la posibilidad, durante generaciones, de cambiar su estatus.

Vonk concluye: "Asia probablemente sea el continente en el que la ciudadanía esté más celosamente protegida".

La razón se remonta a la época colonial y los conflictos posteriores, fechas todavía muy recientes para estos estados, que quieren asegurar su propia identidad.

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