La India religiosa desafía al Estado secular

Viernes, 19/10/2018
Deutsche Welle

Devotos y miembros de organizaciones hinduistas impidieron esta semana la entrada a varias mujeres a un conocido templo en el sur de la India, a pesar de que el Tribunal Supremo declaró inconstitucional una tradición que impedía el paso a las mujeres por creer que contaminaban el lugar si tenían la menstruación y amenazaban el celibato del dios venerado en el templo.

Los manifestantes obligaron a una mujer acompañada por varios familiares, una de las pocas que se atrevió a emprender el peregrinaje, a dar media vuelta cuando trataba de recorrer a pie los varios kilómetros que separan la localidad de Pamba y el templo de Sabarimala, en el estado meridional indio de Kerala, según mostraron las imágenes difundidas por las televisiones locales.

Una segunda mujer fue igualmente vetada de acceder al lugar y tuvo que ser escoltada por la Policía, de acuerdo con la agencia IANS.

El diario Indian Express informó además que grupos de devotos inspeccionaron durante la mañana los vehículos en dirección al templo para comprobar si dentro de ellos viajaban mujeres y que al menos dos mujeres periodistas fueron agredidas mientras trabajaban.

El inspector general de la Policía Manoj Abraham afirmó hoy a los medios que las autoridades desplegaron a más de 500 miembros de las fuerzas de seguridad.

"Está claro que habrá protestas, pero vamos a encargarnos de eso sin problemas. Nadie podrá tomarse la ley por su cuenta", dijo.

Durante siglos, las mujeres en edad menstrual -entre los diez y 50  años, aproximadamente- tenían prohibido entrar en el santuario del templo Sabarimala, una medida necesaria, según los sacerdotes, para proteger el celibato de Ayyapa, el dios hindú venerado en el templo.

El 28 de septiembre el Tribunal Supremo de la India levantó este veto alegando que las reglas aplicadas por el templo eran anticonstitucionales.

La sentencia del máximo órgano judicial de la India desató protestas de los seguidores de Ayyappa, así como de la sección estatal del partido nacionalista hindú BJP del primer ministro Narendra Modi, que organizó el pasado lunes una manifestación en la capital de Kerala en la que participaron unas 10.000 personas.

En un caso similar ocurrido en 2016, una turba impidió a una treintena de activistas acceder a un templo situado en el estado occidental de Maharashtra en el que las mujeres estaban vetadas, a pesar de que el Alto Tribunal de Bombay dictaminó a favor de su derecho de entrada.

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