El largo camino hacia una India libre de plástico

Jueves, 05/07/2018
Deutsche Welle foto Jasvinder Segal

En una carretera polvorienta al norte de India, una mujer de 32 años de edad envuelve con fuerza su pañuelo alrededor de la cara para protegerse del abrasador viento. Es tarde por la mañana y la temperatura ya es de 45 grados centígrados.

Rajeshwari Singh es una mujer con una misión. Se encuentra en una agotadora caminata de 1.100 kilómetros desde la ciudad de Vadodara, al oeste de India, hasta la capital del país, Nueva Delhi. Lo hace en nombre de la lucha contra la "amenaza” plástica de India, como ella misma lo define.

"Este viaje principalmente se trata de llegar a la gente común porque el problema del plástico está presente en toda India”, explica Singh, que lleva una camiseta blanca con los eslóganes "caminemos por la conciencia” y "mi desperdicio, mi responsabilidad” (del inglés "let's walk for awareness” y "my waste, my responsibility”).

Se estima que hay más de 1,5 millones de recolectores de basura en India. El plástico es uno de los materiales que recogen.

Los indios consumen considerablemente menos plástico per cápita que el promedio mundial (11 kilos en comparación con 28 kilos). Sin embargo, el país genera 15.000 toneladas de desechos plásticos al día. Según el gobierno, de ese total se recogen y reciclan 9.000 toneladas, aunque grupos de la sociedad civil aseguran que la cifra real es menor. El resto acaba en vertederos o directamente en el paisaje.

Quemando basura. La magnitud del problema se hace evidente a lo largo del día. Singh llega a un vertedero, donde se amontona la basura plástica. La escombrera se encuentra directamente en una carretera nacional. Los recolectores de residuos escarban entre los desperdicios bajo el abrasador calor en busca de materiales reciclables como, por ejemplo, el plástico. Se estima que hay más de 1,5 millones de personas en todo el país que se ganan la vida de esta manera.

Parte de los residuos están en llamas. Esto se hace para reducir la masa de desechos. Rajeshwari Singh se cubre la boca y la nariz con su pañuelo para evitar el humo negro maloliente que emana de la quema de plástico.

Hace unos 12 años, Singh prometió evitar el uso de plástico. En ese momento se dio cuenta de lo dañino que es este material para el medio ambiente. Hoy dirige una escuela móvil sin ánimo de lucro en Vadadora con la que imparte conocimientos básicos a los recolectores de residuos.

A lo largo del camino, la gente se une a ella y la acompaña un tramo. Entre ellos, se incluyen funcionarios del gobierno, pero también aldeanos y otros activistas ambientales. Singh los anima a asumir su responsabilidad y seguir su propio ejemplo.

Un grupo de chicas jóvenes se acerca a saludar a la activista con capullos de rosas frescas. Sarita Devi, de 18 años, se encuentra entre ellas y apoya el mensaje.

Los cepillos de dientes no tienen por qué ser de plástico, que tarda siglos en descomponerse, sino que pueden estar hechos de madera.

"Es impresionante ver a una mujer caminando sola desde Vadodara a Nueva Delhi. Los plásticos son parte de nuestro día a día, pero si lo intentamos podemos dejar de usarlos”, dice Devi.

A lo largo de su ruta, Singh distribuye alternativas al plástico para mostrar que hay otros medios. Así, Devi, y otras mujeres y niños, se convierten en felices receptores de bolsas de tela.

A cambio, dos ancianas obsequian a Singh con un paquete de ramas para limpiar los dientes como alternativa a los cepillos de dientes convencionales, que contribuyen en gran medida al problema de los desechos plásticos. Se estima que en India se tiran hasta 150 millones de cepillos de dientes al mes.

Destino Nueva Delhi. Tras cuarenta y cinco días de marcha, Singh llega a tiempo a la oficina de las Naciones Unidas en Nueva Delhi. Aquí es donde India celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, del que es anfitrión este año, bajo el lema "un planeta sin contaminación por plásticos” (#SinContaminación).

A su llegada, Rajeshwari Singh también fue recibida por la estrella de Bollywood Diya

Funcionarios de la ONU, celebridades como la actriz de Bollywood, Diya Mirza, activistas medioambientales y estudiantes se han reunido para dar la bienvenida a Singh. Entre ellos, se encuentra Aditya Mukherjee, de 12 años de edad, de Nueva Delhi, que está presionando para que se ponga fin al uso de pajitas de plástico, que también contribuyen enormemente a la contaminación plástica en India.

"Mi campaña va dirigida a la hostelería. Voy a los restaurantes y les informo sobre el problema. Les digo: dejen de usar pajitas de plástico y si el cliente insiste, entonces ofrézcanle una alternativa de papel”, explica Mukherjee, añadiendo que hasta ahora ha tenido una respuesta muy positiva.

A nivel nacional, India se ha comprometido a eliminar todos los plásticos de un solo uso para 2022. El Primer Ministro del país, Narendra Modi, declaró que el mundo tiene que tomar una decisión que "determinará nuestro futuro en común”.

Rajeshwari Singh acaba de completar su primera marcha para concienciar sobre la contaminación plástica, pero ya está planeando la siguiente.

"Puede que la decisión no sea fácil, pero a través de la concienciación, la tecnología y una verdadera asociación mundial, estoy seguro de que tomaremos las decisiones correctas”, aclara Modi y añade que él mismo desterrará los plásticos de un solo uso de su día a día.

India todavía tiene un largo camino por recorrer antes de alcanzar su objetivo sin plástico. Para Singh, ésta es una razón más para continuar con su misión. De hecho, ya está planeando su próxima marcha. Esta vez cubrirá una distancia de 2.856 kilómetros, desde Cachemira, en el extremo norte del país, hasta Kanyakumari, en el extremo sur.

"Mi lucha contra el plástico no ha hecho más que empezar, y todavía queda un largo camino por recorrer. Luchemos juntos contra la amenaza del plástico”, concluye.

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