BoJ

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Un incremento de 3% o más el próximo año ayudaría al Banco de Japón a alcanzar su elusivo objetivo de inflación de 2%.
Entidad está convencida de que la recuperación en la tercera economía más grande del mundo está cobrando impulso.
Se trata de la mayor señal hasta la fecha de que la entidad podría alejarse de su programa de estímulo propiciado por la crisis.
El Bando de Japón mantuvo estable su política monetaria en septiembre, pero el nuevo miembro de su junta se mostró en desacuerdo.
En una medida ampliamente esperada, la institución dejó estable la tasa de interés de un 0,1% que cobra a una porción de las reservas en exceso que las instituciones financieras mantienen en el organismo.
Las acciones de Shanghái registraron este lunes su mayor caída diaria en 11 semanas, debido a las expectativas de una nueva ola de Ofertas Públicas Iniciales (OPIs).
El fuerte gasto de los consumidores hace que sea más probable que los precios al consumidor se aceleren en el futuro.
La encuesta "Tankan" trimestral del BoJ mostró que el índice referencial para la confianza de las grandes empresas de manufacturas se ubicó en +22 en septiembre,
Situación refleja la incertidumbre sobre las economías de EE.UU. y China así como los riesgos nucleares de Corea del Norte.
En la comparación trimestre a trimestre, el PIB trepó un 1,0%, frente a una expansión de 0,6% anticipada por analistas.
Es primera vez que un miembro de la directiva reconoce públicamente que el BoJ renunció a un cronograma vinculante para su meta.
Entidad aún no ha podido explicar por qué la fortaleza de la economía no se refleja aún en la inflación, un dilema originado en la persistente debilidad de los precios y de los salarios.
La firma confirmó las calificaciones crediticias soberanas A + a largo plazo y A-1 a corto plazo. Pero dijo que podría bajar las calificaciones si el crecimiento económico sigue siendo persistentemente bajo.