guerra comercial

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Los envíos de soja estadounidense al principal importador de China se han desplomado desde que Beijing impuso un arancel del 25% hace más de un año.
La fabricación de microchips para todo, ha sido fundamental para el éxito de la pequeña isla, considerada como un referente para la economía global.
Las empresas surcoreanas buscan proveedores alternativos, aunque está en duda la capacidad de igualar la calidad de los materiales, pues Japón domina el mercado global.
La tercera economía más grande del sudeste de Asia está lidiando con una deuda de más de US$ 243 mil millones, atribuidos a la mala gestión del gobierno anterior.
La decisión es consecuencia de una investigación realizada en julio del año pasado tras una denuncia presentada por la empresa estatal Shanxi Taigang Stainless Steel.
El boicot generalizado a productos y servicios japoneses ha afectado a algunas empresas locales en lo que ya era el peor clima económico para ese país en una década.
Las sombrías cifras se suman a una serie de datos económicos débiles y refuerzan las expectativas de los economistas de que el banco central podría aliviar la política monetaria en octubre.
Mejor protección de la propiedad intelectual, acceso igualitario al mercado y más apoyo para pymes, figuran entre los planes del gobierno para estimular la economía.
Ministro de Finanzas afirmó que Beijing continuará promoviendo el papel de organizaciones multilaterales como la Organización Mundial de Comercio y el G20.
Las restricciones a la exportación resaltan cómo Japón, la tercera economía más grande del mundo, continúa dominando un rincón vital de la cadena de suministro global.
Japón dijo la semana pasada que reforzaría las restricciones a la exportación de materiales de alta tecnología utilizados en pantallas de teléfonos inteligentes y chips a Corea del Sur.
La disputa es el último punto de inflamación en una disputa por los esfuerzos de Corea del Sur para buscar una compensación por el uso de Japón del trabajo forzado en tiempos de guerra.
La segunda economía más grande del mundo aún está perdiendo fuerza, lo que subraya la necesidad urgente de más medidas de estímulo ante los efectos de la guerra comercial.
"El alza de aranceles de Estados Unidos contra los productos chinos afecta “negativamente” a la demanda de materias primas, situación que perjudica a economías pequeñas y abiertas", dice experto chileno.
"Estamos trabajando muy arduamente para llegar al fondo porque no sé por qué sucede esto, en interés de quién podría ser", dijo el ministro de comercio canadiense Jin Carr.
Se espera que la economía de la ciudad-estado crezca a su ritmo más lento en una década este año, y algunos expertos pronostican una recesión en 2020, por la guerra comercial EE. UU. y China.
La firma de envíos afirmó que se le pidió restringir las actividades comerciales de las empresas estadounidenses con Huawei, lo que le impone "una carga irrazonable".
Los permisos H-1B son los más apetecidos, especialmente en el sector TI. "Claramente, esto parece ser una medida de represalia del gobierno de los Estados Unidos", opinó un analista.
El centro en Xiongan New Area, una zona económica especial a unos 100 km de Beijing, agrupa a seis empresas estatales y siete firmas cotizadas como accionistas principales.
Anteriormente, la lista incluyó a 29 rubros, "pero uno ha sido retirado", dijo un funcionario del Ministerio de Comercio e Industria del país asiático.
La medida tiene como objetivo frenar la amenaza para los estadounidenses que representan las aplicaciones de software chinas, que tienen grandes bases de usuarios y acceso a datos confidenciales, según la Casa Blanca.