Nikkei

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El referencial CSI300 de las principales acciones que cotizan en Shanghái y Shenzhen subió un 0,3%.
El índice MSCI de acciones asiáticas fuera de Japón ganaba un 0,4% En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio repuntó un 1,1%
Para el trimestre, el índice MSCI de acciones asiáticas se encamina a una ganancia de un 4,7%.
En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio cayó un 0,3%, presionado por la fortaleza del yen.
El Nikkei avanzó un 0,5% a 20.397,58 puntos después de sumar un 1,9% la semana pasada y de alcanzar un máximo en dos años de 20.481,27 unidades.
En Japón, el índice Nikkei saltó un 2,0% a 20.299,38 puntos, su nivel de cierre más alto desde agosto del 2015.
En la semana, el índice suma un avance de 3,3%, su mayor ganancia semanal desde noviembre del año pasado.
El índice Nikkei bajó un 0,3%o a 19.807,44 unidades mientras que el índice amplio Topix perdió un 0,3%a 1.632,13 unidades.
En Tokio, el referencial llegó a ceder hasta 19.354,59 unidades, su nivel más bajo desde el 29 de agosto.
El referencial, que ha perdido un 1,2% en agosto, pasó por debajo de su promedio de movimiento en 200 días por primera vez desde noviembre.
El referencial cayó por quinto día seguido para marcar su racha más larga de pérdidas desde abril del 2016.
El CSI300 anotó una ganancia semanal de un 2,1% y las acciones de Shanghái avanzaron un 1,9% en la semana, su mejor desempeño semanal en más de cuatro meses.
Temores sobre el conflicto entre Estados Unidos y Pyongyang no han desaparecido por completo, pero el mercado parece estar asentado ahora, indicaron analistas.
El Nikkei bajó 8,97 puntos, equivalente a un 0,1%, a 19.729,74 unidades, con lo que borró las ganancias iniciales.
En un intento por frenar el alza de los retornos de sus bonos, el Banco de Japón ofreció comprar una cantidad ilimitada de deuda gubernamental nipona a 10 años.
El Nikkei bajó un 0,1% a 20.032,35 puntos, alejándose del máximo intradiario de 20.197,16 unidades que alcanzó en la mañana.
El sólido crecimiento de la demanda se produjo a pesar de que los precios de producción aumentaron a la tasa más rápida en casi tres años y la inflación de los costos de insumos alcanzó un máximo de 13 meses.