Nissan

Nissan

La fuerte garantía del gobierno sugiere que las firmas financieras son cautelosas a la hora de ayudar a financiar al fabricante de automóviles, ya que busca volver a la rentabilidad y detener la pérdida de efectivo.
Las ventas en los países del sudeste asiático se desplomaron en un 68% más fuerte de lo esperado, llegando a representar solo el 17% de las ventas totales durante abril-junio.
Los siete principales fabricantes de automóviles del país vendieron un total de 1,47 millones de vehículos el mes pasado, muy por debajo de 2,38 millones de unidades hace un año.
El fabricante de automóviles, ha asegurado US$3.248 millones de su mayor prestamista, Mizuho Financial Group, de los cuales US$1.856 millones estarán respaldados por el Estado.
Las ganancias de la firma han bajado durante los últimos tres años, y la pandemia de coronavirus solo ha acumulado urgencia y presión para renovar los esfuerzos para reducir el tamaño y dirección la empresa.
La firma japonesa tendría como objetivo restaurar los lazos con los distribuidores y actualizar las alineaciones para recuperar el poder de fijación de precios y la rentabilidad.
El cierre de 16 días se extenderá entre el 25 de abril y el 10 de mayo y afectará a un total de 15.000 empleados, informó la compañía en un comunicado.
El negocio surcoreano de Nissan también ha sufrido por la disputa con Japón y a los esfuerzos de Seúl para reducir la dependencia de su economía de las importaciones de ese país.
El paro podría afectar la producción de alrededor de 3 mil vehículos, dejando en evidencia hasta qué punto los fabricantes de la tercera economía más grande del mundo dependen de China para el suministro.
La nueva estrategia muestra cómo la compañía con sede en Kioto quiere desempeñar un papel más importante en la industria automotriz a medida que la producción de este tipo de vehículos despega.
La alianza es vital para ambas compañías, ya que la industria del automóvil lucha contra la desaceleración y las grandes inversiones en vehículos más limpios y la conducción automatizada.
El retiro incluye sedanes Maxima de 2016 a 2018, crossovers de lujo Infiniti QX60 de 2017 a 2019, SUV Murano de 2015 a 2018 y SUV Pathfinder de 2017 a 2019.
"Si nos encontramos en una situación en la que mañana tendremos que aplicar aranceles de exportación del 10% al 70% de nuestra producción, todo el modelo comercial de Nissan en Europa estará en peligro", dijo la firma.
Diversas firmas japonesas han sido víctimas de boicots de consumidores de productos que van desde automóviles hasta cerveza, desencadenados por la pérdida de confianza entre los dos países.
Jóvenes surcoreanos acuden a su gobierno para encontrar puestos en el extranjero mientras crece el número de graduados universitarios sin trabajo.
"El acuerdo propuesto no tendrá ningún impacto en la existencia del Acuerdo Maestro de Alianza Renovada y la estructura de participación cruzada", precisó Renault.
Fiscales japoneses acusaron oficialmente a Nissan por su papel en el escándalo de mala conducta financiera que involucró a su derrocado presidente, Carlos Ghosn,
"Los aranceles deberían ser bajos y habría que establecer reglas para mantener la transparencia comercial", dijo un representante gremial.
La cifra marcaría el beneficio más bajo de la marca nipona desde 2014.
La firma nipona planea alcanzar su meta concentrándose en los vehículos eléctricos y Venucia, una marca local de bajo costo.
La fuerte garantía del gobierno sugiere que las firmas financieras son cautelosas a la hora de ayudar a financiar al fabricante de automóviles, ya que busca volver a la rentabilidad y detener la pérdida de efectivo.